De cuerpo consistente, con espinas en el dorso de la concha que conforma una figura que recuerda a la cruz de Santiago, de donde le viene el nombre. Las patas terminan en una uña afilada. Puede alcanzar los 12 cm. y su color es pardo con manchas rojas en el lomo. Tiene unas extrañas antenas externas, dilatadas en forma de hojas, de bordes lobulados y dentados.
Suelen vivir sobre fondos arcillosos y más aún entre los restos de conchas a profundidades variables y hasta un máximo de 30 m. En la época de la reproducción se aproximan a los lugares con abundancia de algas. Se alimentan de animales que no presentan esqueletos demasiado duros: gusanos, larvas, pequeños peces…
Es uno de los mariscos menos conocidos y estudiados. Se sabe que en la época de reproducción migran hacia las zonas de algas, donde se produce el apareamiento. Las hembras nunca abandonan los huevos hasta que están desarrollados.

Es una especie en regresión en cuanto al número de individuos. Está en veda en todo el año excepto en el mes de julio. Se captura con nasas y redes.